La situación en Oriente Medio sigue siendo volátil. Pero tres cosas están claras: Primero, hay una renovada esperanza para el pueblo de Irán, que ha sufrido durante mucho tiempo. Apoyamos firmemente su derecho a determinar su propio futuro. En segundo lugar, debemos hacer todo lo posible para desescalar y detener la propagación del conflicto. Irán debe cesar sus ataques imprudentes e indiscriminados contra sus vecinos y países soberanos. En tercer lugar, la estabilidad de la región es de suma importancia. La única resolución duradera es una resolución diplomática. Esto significa una transición creíble para Irán que incluya la detención de los programas nucleares y balísticos, así como el fin de las acciones desestabilizadoras en la región. Esta tarde, discutiremos la situación general en la reunión del Colegio de Seguridad. Porque desde la energía hasta lo nuclear, la migración hasta la seguridad, Europa debe estar preparada para las repercusiones de los eventos recientes.